Como relataba en el capítulo anterior comenzaron a darse una serie de circunstancias que acabarían con la desgracia de muchos vecinos de Aguilar.

Los nombres de varias familias involucradas en el motín anticatólico de la ciudad y en la amnistía colectiva de 1574 reaparecieron una década después.

Se produjeron varios informes, Catalina de Borja dijo a un transeúnte católico, (supongo que ella desconocía la religión del hombre)que un monje teatino que predicaba en Aguilar decía tonterías, esto hizo que la llevasen a declarar y amenazada con ser encarcelada, confesó al comisario de Aguilar en diciembre de 1583 que ella y varios amigos habían paracticado el rito musulman durante media docena de años después del del Edicto de Gracia de 1574. La mujer fue encarcelada.

Gaspar Ozen, un zapatero de cuarenta años, confesó bajo tortura que había servido durante varios años como "Alfaquí" (lider espiritual musulman) y delató a varios de sus seguidores.

Isabel de Hati, una mujer de mediana edad, que se había acogido al Edicto de Gracia de 1574, detenida y amenazada con la tortura, dio los nombres de 202 musulmanes no arrepentidos, prácticamente toda la población adulta de Aguilar. Esta mujer mantuvo su acusación hasta que murió en la insana prisión de Logroño.

(Inq. Libro 834, fols. 196v. Catalina de Borja, nº24 del auto del año 1584, 194, Isabel de Hati, nº14 del auto de del año 1584, 192, el alfaquí Gaspar Ozen, nº5 del auto del año 1584)

El confeso "alfaquí", Gaspar Ozen, fue relacionado con Alexander Ozen, que había confesado bajo tortura y había dado nombres de seguidores musulmanes imaginarios, por lo que una vez descubierto el fraude fue condenado a galeras durante diez años por "mal confitente".

En 1584 Rui Díaz Ozen, zapatero como Gaspar y Alexander, fue ejecutado por morisco relapso, (es decir que seguía practicando ritos musulmanes después del bautismo). Tanto el como su esposa fueron juzgados en el Auto de 1585.

Pero no acabó aquí la desgracia del Clan Ozen. La esposa de Gaspar era menor de edad cuando se acogió al Edicto de Gracia de 1574 y 10 años después fue acusada por seis mujeres y por su esposo. la detuvieron y torturaron por lo que confesó que había vuelto al rito musulmandesde hacía tres años y delató a algunos de sus correligionarios. Murió dos días antes del Auto de 1586 y fue, por lo tanto, reconciliada en "efigie".

(En muchas ocasiones el condenado era quemado "en efigie", quemaban una especie de muñeco representando al condenado, lo cual implicaba un gran deshonor social. Uno de los casos en los que se realizaban ejecuciones en efigie era cuando el condenado era juzgado después de muerto y resultaba culpable).

Para saber más. La otra Inquisición de William Monter