A mediados de 1580, viendo que su comunidad se desintegraba, los aterrados moriscos de Aguilar ensayaban diversas formas de evitar la situación.

La alternativa más evidente era la huida. Algunos consiguieron marcharse lejos, otros fueron apresados en la huida.

Un grupo importante de personas tuvo la mala suerte de ser capturado en 1583, fueron sorprendidos mientras realizaban sus rezos cuando se hayaban en el límite de Aragón.

La matriarca de este grupo Catalina de Alexandre, fue acusada de asistir a una reunión en Torrellas (la primera ciudad morisca de Aragón, situada en el Camino real y al este de Ágreda), "Donde se habían concentrado ciertos moriscos de Aguilar de matar ciertos ministros desta Inquisición y pasarse a Berberia".

El grupo se refugió en las montañas, pero sus miembros fueron capturados en septiembre de 1583. Catalina confirmó la conversación sobre la matanza de ministros de la Inquisición, pero dijo que no tenía intención de ir a tierras del Imperio Otomano, sino a Roma para solicitar el perdón del Papa. esto no le sirvió de nada, ya que esta se había acogido al Edicto de Gracia de 1574 lo que le hacía reincidente. Catalina fue ejecutada en el Auto de 1584.

Sus compañeros no fueron más afortunados.

Un hijo de Catalina había amenazado con matar al comisario y al notario de la Inquisición de Aguilar. El tribunal de Logroño le condenó a muerte, pero la Suprema redujo su sentencia (al no ser mayor de edad cuando se acogió al edicto de Gracia) a una segunda reconciliación, la confiscación de su hacienda y la imposición del sambenito.

Otra hija de Catalina, de nombre Isabel, todavía una adolescente y su marido, confesaron haber planeado la muerte de unos ministros de la Inquisición, pero al igual que hiciese Catalina, insistieron qn querían viajar a Roma en lugar de a Argel. A Isabel, joven y confitente, le pusieron una pena relativamente leve; a su esposo, que había sido estudiante del famoso alfaquí Gaspar Ozen, le condenaron a diez años de galeras.

Los otros moriscos de Aguilar capturados en Torrellas eran, también, relativamente jóvenes y confesron enseguida. Coincidieron en que iban a Roma y negaron el haber hablado de matar a nadie. Uno de ellos, junto con sus dos primos y su hermana, adolescente y casada, mantuvo que lo único que hacía era acompañar a ésta a la frontera con Francia. Los inquisidores le creyeron y fue absuelto.

Cuando estos moriscos de Aguilar insitían en que estaban huyendo a Roma en lugar de al norte de África, es posible que estuviesen diciendo la verdad.

El marido de Caterina Montera había sido azotado y enviado a galeras en el Auto de 1575 por organizar una partida de rescate a Torrellas, para liberar a los prisioneros moriscos de Aguilar. Al año siguiente, después de que Caterina hubiese acusado a su madre, las dos huyeron de Aguilar y consecuentemente ambas fueron ejecutadas en efigie en el Auto de 1577 (Caterina, menor de edad en 1574, fue condenada, no como reincidente, sino como falsa penitente).

Cuando reapareció en el Auto de Logroño de 1585, se conocía a Caterina Montero en Aguilar como "La Romana", ya que había conseguido una carta papal de perdón, por la que se anulaba la condena y se reclamaba la devolución de su hacienda que había sido requisada en julio de 1579 por la Inquisición.

Volvieron a detener a Catalina en la segunda ola de la gran complicidad de Aguilar y confesó que había vuelto al rito musulmán durante varios meses en 1582, por lo que fue quemada por hereje relapsa.

El marido de Catalina Montera, Miguel Gómez, nunca fue acusado de "obras de moro" por la Inquisición pero fue juzgado por oposición al Santo Oficio.

Al menos otro morisco de Aguilar viajó a Roma a mediados de los ochenta para recibir el perdón papal. Este fue Martín de Castejón, que fue detenido y torturado bajo una nueva acusación de reincidente después de regresar a su casa. Apareció en el Auto de 1589 y fue desterrado por dos años. La esposa de éste María Montera había sido confinada en la Casa de Penitentes en el Auto de 1585.

Para saber más. La otra Inquisición de William Monter